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Frederick Wiseman: consejos para los documentalistas

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Frederick Wiseman participó este aen un coloquio que se llevó a cabo en Hot Docs, el festival de documentales má importante de Norteamérica, que relizó del 23 de abril al 3 de mayo en Toronto, Canadá.

Fue como parte de las actividades para recaudar fondos con el fin de terminar su próxima película: In Jackson Heights.

El realizador estadounidense de 85 años de edad es uno de los documentalistas más importantes de la historia del cine. Sus películas se destacan por la observación de la dinámica de diversas instituciones, desde escuelas y hospitales hasta la Galería Nacional de Londres, el tema de su más reciente filme, de 2014.

Wiseman ganó el premio de la crítica internacional en el Festival de Berlín en 1990 por Near Death (1989) y recibió este año el León de Oro honorífico por los méritos de toda su carrera en el Festival de Venecia.

El sitio web Indiewire recogió algunos consejos para los realizadores de documentales que dieron él y su productora ejecutiva, Karen Konicek.

1. Solicita acceso y sé honesto en cuanto a tus intenciones.

Wiseman: Es relativamente fácil que te den permiso. Mi gran secreto es que pregunto. Hay pocas cosas que he querido hacer y para las cuales no me ha sido posible conseguir permiso. Trato de encontrar a alguien que me conozca y que conozca a la persona a la que le pediré permiso. Así que la persona que encuentro llama, digamos, al jefe de la comisión de educación de Filadelfia y dice: “Wiseman quiere hacer un filme”. El hecho de que sea respaldado por alguien que el superintendente de escuelas de Filadelfia conozca, hace que me sea más fácil obtener el acceso. Ese no ha sido siempre el caso, pero podría decir que la mitad de las veces lo que he dicho es lo que ocurre.

No bromeaba cuando dije que lo que hacía es preguntar. Sólo que hay diferentes maneras de hacerlo. Yo siempre trato de ser extremadamente claro. Sin vainas. Explico lo que voy a hacer, cómo lo voy a hacer y dónde va a exhibirse la película. Que es un equipo pequeño –sin luces, sin entrevistas, sin música–. Que nos va a tomar entre 4 y 12 semanas el rodaje y alrededor de un año el montaje. Hago que todo quede muy claro. Pongo en claro que tengo el control sobre el montaje. Y si alguien dice “sí” en una reunión, entones le escribo una carta en la que se resume la reunión y le pido que me remita una copia firmada de esa carta. Lo que de hecho es un contrato, aunque no esté escrito en lenguaje legal.

Trato de prever con anticipación todos los problemas. Por ejemplo, el problema del control sobre el montaje. Nadie puede decirme, cuando he terminado de montar la película y se la muestro a la gente que me dio permiso, “no nos gusta esa escena”. Si no aceptan desde el comienzo la idea de que tengo total control sobre eso, entones no lo hago [el filme]. Es extremadamente importante ser directo, honesto y claro desde el comienzo. Porque los detectores de vainas de los demás son tan buenos como piensas que es el tuyo. Si creen que van a ser estafados, entonces no te dejarán hacer la película.

National-Gallery-1200National Gallery (2014)

2. Hay que estar preparado y considerar todas las contingencias de antemano.

Konicek: Una vez que Fred dice cuándo quiere rodar, y esas son mis fechas, elaboramos la que llamamos la Biblia de Producción, en la que está puesto todo para dondequiera que vaya Fred. Me gusta porque es todo un desafío de brainstorming: ¿dónde está el supermercado Whole Foods más cercano? ¿Dónde está Fedex? ¿Hasta qué hora está abierto Fedex? Reunimos todo eso para que, cuando Fred vaya al rodaje, esperemos que no le falte nada. Y si eso ocurre, hay una llamada, y las cuentas están cuadradas y estamos listos para continuar. Signifia hacer que todo esté asegurado, que todo esté claro, el alquiler de vehículos y el lugar para estacionar, para que, cuando Fred esté allí, sea de día o de noche, le sea posible recurrir a esa u otra cuenta, y conseguir lo que necesita.

3. Conoce el monto de tu presupuesto y busca numerosas formas de financiamiento, sin importar que odies pedir dinero.

Wiseman: Cuando comencé, el presupuesto promedio era de alrededor de 75.000 dólares y ahora es de medio millón –para el mismo trabajo–. Desde 1966 ha habido un poco de inflación. Si las películas han cambiado, me gusta pensar que es consecuencia de algo que he aprendido con el paso de los años. Principalmente por tratar de no repetir los errores que previamente cometí. Pero no tiene nada que ver con el mercado.

Koniceck: Hemos sido muy afortunados al contar con el apoyo del PBS [la televisión pública estadounidense] y unas cuantas otras fundaciones a lo largo de los años –Ford, ITVS, la Fundación LEFF, Pershing Square–. Pero tenemos problemas para conseguir fondos –es por eso que estamos aquí–. No es fácil. No sé que exista algún tipo de magia para tener éxito en eso.

Wiseman: Sólo tienes que insistir. Cuando pienses que tienes derecho a recibir dinero y que no tienes que afanarte para conseguirlo, es el momento en que debes retirarte. Se ha puesto más difícil porque hay menos dinero disponible. El presupuesto de la National Endowment for the Arts de Estados Unidos no ha cambiado en cerca de 25 años. Mientrastanto, la población ha crecido y los nuevos equipos significan que hay más gente pidiendo dinero. El fondo para programación del PBS ha sido de alrededor de 250 millones de dólares toda la vida, y no es mucho, considerando toda la gente que quiere hacer películas. La gente que pudo haberte dado 150.000 dólares, ahora te ofrece 35.000 porque les han recortado el presupuesto o quieren repartirlo más. [Pedir dinero] es la peor parte y la más degradante. Pero obviamente es absolutamente necesario. Lo haces porque quieres hacer películas. Es parte del negocio, pero es la parte menos atractiva del negocio. El hecho de que haya tenido éxito consiguiendo dinero no significa que me guste hacerlo.

titcutfolliesTiticut Follies (1967)

4. Sé creativo e ingenioso en lo que respecta al negocio.

Konicek: He estado hablando sobre una campaña en Kickstarter, y preguntándome si es algo que quisiéramos hacer. Pero toma mucho tiempo y somos un grupo muy pequeño de personas. Tenemos que mantener al equipo de la oficina –un gerente a tiempo completo y un asistente de proyectos a medio tiempo–. Y además estamos nosotros. Así que hay un factor tiempo. Lo que realmente me gusta es que, por ejemplo, acabo de trabajar con Filmpodium de Zurich, que realizó una retrospectiva de 9 o 10 de las películas de Fred, y él habló y dictó una clase magistral allí. Eso nos ayuda porque nos genera una renta y Fred habla, y todo eso genera interés por sus películas, y hay gente que visita nuestro sitio web y compra los DVD que vendemos en nuestra oficina.

Wiseman: Puedo ganar más dinero hablando sobre las películas que haciéndolas. Pero, afortunadamente, tengo que hacerlas para que me inviten a hablar de ellas.

5. Encárgate de la distribución.

Wiseman: Le entregué mis primeras dos películas, Titicut Follies y High School, a un distribuidor que ganó un montón de dinero con ellas, pero yo no vi nada de eso. Pensé que no iba a perder 100% por un margen de error, así que creé mi propia compañía, Zipporah Films, para distribuir mis películas. Y ha funcionado, especialmente desde que llegó Karen.

Konicek: Nuestro modelo de distribución habitual es que, antes de que Fred termine un filme, cuando entra en la etapa del montaje final, comenzamos a hablar con festivales para hacerles saber de la película. Junto con eso también comenzamos a hablar con los cines. Trabajamos con un representante de cines muy maravilloso de Nueva York, Michael Tuckman, quien nos ayuda a lanzar la película en salas. Preparamos la emisión por el PBS y trabajamos en nuestro lanzamiento en DVD. Ese es nuestra ruta usual para la distribución. Y ahora hablamos de hacer streaming con las películas de Fred en nuestro sitio web. Tenemos un negocio muy bueno con los DVD –lanzamos las películas de Fred en DVD en 2007–. Eso ha sido realmente estupendo para nosotros, pero realmente las empacamos en la oficina, le facturamos a la gente, y todo lo hacemos a mano. Nos gusta ese modelo, así que vamos a dar el paso hacia el streaming con la idea de que sea algo similar. A Fred y a mí nos gusta involucrarnos con la gente que usa sus películas. Nos mantiene comprometidos.

Lee el artículo completo en Indiewire.

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