“La Soledad”: la ilusión entre las ruinas

Pablo Gamba

La Soledad (2016) es una de las aún pocas películas venezolanas que están logrando abrirse paso en el circuito de festivales internacionales. El primer largometraje de Jorge Thielen Armand tuvo fondos del Bienalle College del Festival de Venecia para su realización y se estrenó en ese certamen el año pasado. Luego compitió en Cartagena y ganó el premio del público en el Festival de Miami.

La combinación de lo biográfico y la ficción es una de las características del film. El título viene del nombre de la quinta de la familia del director, en Caracas. La Soledad comienza y termina con fragmentos de viejas home movies encontradas allí, en los que pueden reconocerse los personajes de la película. Los actores principales son el padre de Jorge Thielen Armand, Jorge Thielen Hedderich, y José Dolores López, nieto de una mujer que trabajó para la familia. Se interpretan a sí mismos como los personajes que están envueltos en el litigio real entre los herederos y los allegados a la trabajadora doméstica Rosina, que ocuparon la casa abandonada.

Del lado de los “otros”

El punto de vista es una toma de posición frente al conflicto. La Soledad está narrada desde la perspectiva de la familia de José, no de los Thielen. Significa ponerse del lado de la otra clase –y de la gente de otro color de piel– en una situación en la que se agudiza el problema de la división social. También desnuda los gestos paternalistas que los antiguos amos aún tienen para con los que fueron sus sirvientes, y la dificultad del intento de Jorge de mantener una relación de igualdad y solidaridad con José, a quien trata como socio en sus trabajos de construcción, además de amigo.

Los comienzos de una de los más devastadores derrumbes de la economía que han ocurrido en América Latina es el trasfondo de la historia. La Soledad es un testimonio de la escasez y otros sufrimientos que causan a la gente la incapacidad del gobierno y el fracaso del sistema socialista venezolano. Eso incluye la paradoja de que los propietarios continúan siendo los menos afectados. Pero lo que le interesa al director es cómo la crisis marca a los personajes. Deja huella en los cuerpos, en las miradas, en la furia contenida que se percibe en el trato a la pareja y al amigo, en la expresión circunspecta que tiene la fuerza moral del personaje humilde que persiste en rechazar la opción de la delincuencia. Otras heridas, sin embargo, son más profundas.

Un tiempo de la naturaleza

Es también un acierto de La Soledad la manera como el contraste entre el interior y el exterior de la casa permite contraponer dos tiempos. En la quinta se atenúa el estruendo urbano de la Caracas de hoy, y predominan los ruidos de los pájaros e insectos. La decadencia parece así también un reclamo de la naturaleza que una vez reinó sola allí. Es como si intentara recuperar el espacio arrebatado por una civilización que, al triunfar sobre ella, instauró la división de clases sociales. La vivienda progresivamente desmantelada no es solo una metáfora de Venezuela.

La Soledad 1

Pero no se trata del retorno a un paraíso originario. Los documentos del pasado que van siendo encontrados en las exploraciones de la casa –las películas familiares; un álbum de fotos– son documentos de la prosperidad de los amos. Lo mismo ocurre con lo que la abuela cuenta: habla de riquezas enterradas, pero también de esclavos asesinados con el fin de protegerlas. Aunque hayan llegado a considerarla su hogar, la casa es un espacio que no puede ser propio para los descendientes de los sirvientes; tampoco su tiempo ha sido ni será de ellos. Lo que quieren hacer los propietarios es derrumbarla y vender el terreno.

Sueños desesperados

El recurso neorrealista de trabajar con no actores tiene en este film el añadido de que los personajes que interpretan, y las relaciones entre ellos, poseen la carga emocional del deterioro real de amistades y vínculos de larga data entre familias. Pero Jorge Thielen Armand también tomó de ese movimiento la capacidad de amar a los personajes, que André Bazin atribuía a Vittorio de Sica en particular. Si en Ladrón de bicicletas (Ladri di bicyclette, 1948) ese sentimiento se percibe en la mirada a la relación del pequeño Bruno con su padre, en La Soledad ocurre lo mismo con José y Adrializ, su cariñosa hija.

La toma de partido del realizador a favor de los “otros”, en contra de los “suyos”, hubiera sido condescendiente, además, si lo real no estuviera como contrapeso el tipo de sueños que tiene José. Ellos son reveladores con respecto a la ilusión de aferrarse a la quinta de los amos. Por justicia populista y poética debería pertenecerles a él y a su extensa familia, pero esa verdad es confrontada con los testimonios del pasado y la evidencia de un presente sin salida. Tanto el tesoro que busca José, como la relación con el amigo de la otra clase social que intenta mantener Jorge, al igual que el proyecto de ambos de restaurar La Soledad, son sueños rotos porque nacen entre las ruinas, no de una casa sino de una sociedad.

Cesare Zavattini, guionista de Ladrón de bicicletas, proponía un cine que fuera capaz de contar lo real como si fueran historias. Sigue siendo una alternativa necesaria a las películas que hacen parecer reales las ilusiones, para que la gente tenga un falso consuelo que le permita evadir sus problemas. Lo que se relata en La Soledad trata de incluir ambas cosas: lo real y las historias fantasiosas que pueden surgir, como respuesta, cuando las dificultades son demasiado abrumadoras.

Referencias

André Bazin (1990). “El realismo italiano y la escuela cinematográfica de la liberación” (pp. 285-315). En: ¿Qué es el cine? Madrid: Rialp.

Caro, P. (1955). El neorrealismo cinematográfico italiano. México: Almeida.




Comienzan los festivales de Toulouse y Marsella

Hoy comienzan Cinélatino, Encuentros de Toulouse, y los Encuentros de Cine Suramericano de Marsella, ambos en Francia.

Cuatro películas venezolanas forman parte de la selección de Toulouse. En la sección Descubrimientos figuran El Amparo, dirigida por Rober Calzadilla, quien es profesor de la Escuela Nacional de Cine, y el cortometraje La culpa, probablemente, dirigido por Michael Labarca.

En la sección Público Joven está el corto Arraigo, de María Laura Reina, y entre los reestrenos, la coproducción cubano-venezolana El acompañante, dirigida por Pavel Giroud.

Cinélatino, Encuentros de Toulouse, terminará el 26 de marzo.

El Amparo forma parte de la competencia de largometrajes del festival de Marsella, junto con la coproducción de Bolivia, Venezuela y México Carga sellada, dirigida por Julia Vargas Weise.

También compite el cortometraje venezolano Hijo por hijo, dirigido por Juan Avella, exhibido en el país por Venezuela en Corto.

En la sección Senderos de Amaneceres está la coproducción argentino-venezolana El patrón, radiografía de un crimen, dirigida por Sebastián Schindel.

El festival de Marsella se realizará hasta el 25 de marzo.

Visita la página del festival de Toulouse.

Visita la página del festival de Marsella.




ENConversa: estado actual del cortometraje venezolano

La Escuela Nacional de Cine de Venezuela organizó un conversatorio sobre el estado actual del cortometraje nacional.

Participaron los realizadores Isaac Flores, Vadim Lasca, David Bottome y Jackson Elizondo, junto con Mike Medina, coordinador general del programa Venezuela en Corto.

Las dificultades presupuestarias, debidas a la situación de la economía venezolana, y las alternativas para filmar cortos en esas condiciones fue uno de los temas. También se conversó sobre las posibilidades que existen para difundir este tipo de películas, tanto en el país como en festivales del exterior.

El conversatorio fue grabado por estudiantes de la ENC.




“La Soledad” ganó el premio del público en Miami

La Soledad ganó el premio del público al mejor largometraje en el Festival de Cine de Miami, que terminó ayer.

Es una película venezolana dirigida por Jorge Thielen Armand. La presentación en el festival fue su estreno en Estados Unidos.

La Soledad relata una historia inspirada en la vida del director: la decisión de una familia acomodada de vender una vieja quinta en Caracas, y el problema que eso representa para las personas humildes que viven allí.

Se destaca por su sensibilidad visual y auditiva para captar la manera de expresarse de los personajes, en una situación de fuerte presión social como es la crisis que actualmente atraviesa Venezuela. Es una huella que se hace patente en sus cuerpos. Los intérpretes son no actores, quienes hacen papeles análogos a las personas que son en realidad.

La película ganadora de la competencia iberoamericana en el Festival de Miami fue María (y los demás) de Nely Reguera, de España. Vida de familia de Cristian Jiménez y Alicia Scherson, de Chile, ganó la Competencia Knight. El premio de guion fue para La mentirita blanca de Tomás Alzamora, también de Chile.

Lee la entrevista a Jorge Thielen Armand en ENCine.

Ve el palmarés completo del Festival de Miami.




Comienza el Festival de Guadalajara

Hoy comienza en México el Festival de Guadalajara, que terminará el 17 de marzo.

La película de inauguración es alemana, por ser el país invitado de honor. Se trata de Tschick de Fatih Akin. Trata de un adolescente que pasa las vacaciones solo, en la lujosa casa de sus padres ausentes, hasta que parte en un viaje por Alemania en compañía de un jovencito al que conoce.

Akin ganó el Oso de Oro en el Festival de Berlín en 2004 por Contra la pared (Gegen die Wand).

El Festival de Guadalajara es uno de los dos más importantes centrados en el cine iberoamericano, junto con el de La Habana. Este año hay dos películas venezolanas en competencia, en la sección de cortometraje iberoamericano.

Una es Hijo por hijo, dirigida por Juan Avella. Trata de un secuestrador cuya vida cambia cuando su hijo es secuestrado. El film fue exhibido en salas del país por Venezuela en Corto.

Spark es la otra. Está ambientada en las protestas contra el gobierno de Venezuela y muestra la manera cómo son organizadas mediante la tecnología. El director, Juan Martínez Vera, es mexicano y vive en Estados Unidos.

En la sección Guadalajara Construye estará la work in progress Infección, dirigida por Flavio Pedrota. Es una coproducción de Venezuela y México.

En el encuentro de coproducción participará La carroza del comandante, dirigida por David Lipszyc, de Argentina, Colombia y Venezuela.

Los largometrajes de la competencia iberoamericana de ficción, la más destacada del festival, son:

As duas Irenes de Fabio Meira (Brasil)

Bruma de Max Zunino (México-Alemania)

Carpinteros de José María Cabral (República Dominicana)

Comboio de sal e açúcar de Licinio Azevedo (Portugal-Mozambique-Francia)

El bar de Álex de la Iglesia (España)

El ciudadano ilustre de Mariano Cohn y Gastón Duprat (Argentina-España)

El futuro perfecto de Nele Wohlatz (Argentina)

El pastor de Jonathan Cenzual Burley (España)

Gilda, no me arrepiento de este amor de Lorena Muñoz (Argentina-Uruguay)

La gran promesa de Jorge Ramírez-Suárez (México-Alemania)

La mujer del animal de Víctor Gaviria (Colombia)

La reconquista de Jonás Trueba (España)

La última tarde de Joel Calero (Perú-Colombia)

Los crímenes del Mar del Norte de José Buil (México)

Mala junta de Claudia Huaiquimilla (Chile)

Santa y Andrés de Carlos Lechuga (Cuba-Colombia-Francia)

Sueño en otro idioma de Ernesto Contreras (México-Holanda)

Últimos días en La Habana de Fernando Pérez (Cuba)

Visita la página del Festival de Guadalajara.




Cuatro películas venezolanas en el Festival de Toulouse

Cuatro películas venezolanas estarán en el Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, Francia, que se llevará a cabo del 17 al 26 de marzo.

Entre los largometrajes de la sección Descubrimientos figura El Amparo, dirigida por Rober Calzadilla, quien es profesor de la Escuela Nacional de Cine de Venezuela.

Es una coproducción con Colombia inspirada en la masacre de El Amparo, ocurrida en 1988. Allí fueron asesinados 14 pescadores por militares y policías integrantes del Comando Específico José Antonio Páez (Cejap), quienes llevaron a cabo la operación Águila III alegando que se trataba de un grupo de guerrilleros colombianos.

La culpa, probablemente, dirigido por Michael Labarca, está en el apartado de cortometrajes de Descubrimientos. Recibió el Tercer Premio en el año pasado en la Cinéfondation, la sección estudiantil del Festival de Cannes.

En la sección Público Joven figura el corto Arraigo de María Laura Reina; entre los reestrenos de Toulouse, la coproducción cubano-venezolana El acompañante, dirigida por Pavel Giroud.

Los filmes que participarán en la competencia de largometrajes de ficción, la principal del festival, son:

Carpinteros de José María Cabral (República Dominicana)

El Cristo ciego de Christopher Murray (Chile)

Era o Hotel Cambridge de Eliane Caffé (Brasil)

Hermia y Helena de Matías Piñeiro (Argentina)

Jazmin et Toussaint de Claudia Sainte-Luce (México)

Jesús de Fernando Guzzoni (Chile)

Los nadie de Juan Sebastián Mesa (Colombia)

Mala junta de Claudia Huaiquimilla (Chile)

Nao devore meu coracao! de Felipe Braganca (Brasil)

Pariente de Iván Gaona (Colombia)

Rey de Niles Atallah (Chile)

Santa y Andrés de Carlos Lechuga (Cuba)

Visita la página del Festival de Toulouse.




Un corto venezolano competirá en Tribeca

El cortometraje venezolano Salta fue seleccionado para la competencia del Festival de Tribeca.

Se realizará del 19 al 30 de marzo en Nueva York. Fue fundado en 2002 por Robert DeNiro y la productora Jane Rosenthal, como un intento de recuperar la vida cultural de la ciudad luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Se ha convertido en uno de los festivales más importantes del mundo.

Será el estreno mundial del film de Marianne Amelinckx. Trata de una joven que va a una piscina y piensa en los retos que plantea la vida.

La directora es estudiante de la Escuela de Medios Audiovisuales de la Universidad de los Andes en Mérida, Venezuela.

Entre los largometrajes que competirán en Tribeca están Thirst Street de Nathan Silver, de Estados Unidos; Nadie nos mira de Julia Solomonoff, de Argentina, y Sambá de Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas, de República Dominicana.

Visita la página del Festival de Tribeca.

 




“Jazmines en Lídice” premiada en Cartagena

Una película venezolana en postproducción fue premiada en el Festival de Cartagena, que terminó ayer.

Jazmines en Lídice  fue el mejor proyecto del Puerto Lab, que da ayuda a directores de óperas primas a que financien y terminen su película.

El film dirigido por Rubén Sierra fue seleccionado también para Cine en Construcción. Es la sección de proyectos en postproducción del Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, Francia. Se realizará el 23 y 24 de este mes.

Jazmines en Lídice está basada en la obra de teatro homónima de Karin Valecillos. Trata de una madre y dos hijas, y de los que tienen muertos que llorar por la violencia.

La adaptación al cine cuenta con el mismo elenco del montaje testral: Gladys Prince, Roxana Hernández y Patrizia Fusco en los papeles principales.

El palmarés

Viejo calavera, de Bolivia y Catar, ganó la India Catalina a la mejor película iberoamericana de ficción, principal galardón del Festival de Cartagena.

Lee la nota sobre los filmes del director, Kiro Russo, en ENCine.

El premio al mejor director fue para Vladimir Durán por Adiós entusiasmo, de Argentina y Colombia, que también fue galardonada como mejor película nacional.

En la competencia de documentales ganó Ejercicios de memoria de Paz Encina, de Paraguay y Francia. Hubo una mención especial para Los territorios de Iván Granovsky, de Argentina.

El mejor corto fue Cucli de Xavier Marrades, de Colombia. Cilaos de Camilo Restrepo, del mismo país y Francia, tuvo una mención especial.

Hubo una mención en el Puerto Lab para La Fortaleza de Andrés Torres, de Colombia.

Visita la página del Festival de Cartagena.

Visita la página del Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse.




Comienza el Festival de Miami

Hoy comienza el Festival de Cine de Miami, que se extenderá hasta el 12 de marzo.

Hay cuatro películas de Venezuela que disputan premios.

En la competencia iberoamericana está El Inca, dirigida por Ignacio Castillo Cottin. Es un film inspirado en la vida del campeón mundial de boxeo venezolano Edwin Valero, quien se quitó la vida luego de un confuso incidente en el que murió su esposa.

El Inca fue sacada de cartelera y prohibida en Venezuela por un tribunal, como respuesta a un recurso introducido por los familiares del deportista. Fueron incautados el máster y las copias, así como todo el material publicitario. El director y los productores lo consideran censura.

También compite en esa sección El Amparo, de Rober Calzadilla. Es un film de ficción sobre la masacre de la localidad del mismo nombre en Apure, Venezuela, perpetrada en 1988 por el Comando Específico José Antonio Páez (Cejap), integrado por policías y militares. Fueron asesinadas 14 personas.

Calzadilla es profesor de la Escuela Nacional de Cine.

En la competencia de guión participa La Soledad, dirigida por Jorge Thielen Armand, que se estrenó en el Festival de Venecia el año pasado y recibió fondos para su realización de los organizadores del certamen.

La Soledad relata una historia inspirada en la vida del director: la decisión de una familia acomodada de vender una vieja quinta en Caracas, y el problema que eso representa para las personas humildes que viven allí. Compite paralelamente en el Festival de Cartagena.

Lee la entrevista a Jorge Thielen Armand en ENCine.

Spark, coproducción mexicano-estadounidense-venezolana dirigida por Juan Martínez Vera, está en la competencia de cortometrajes. Es una película de ficción sobre las protestas estudiantiles contra el Gobierno de Venezuela y cómo ha sido utilizada la tecnología para organizarlas.

En la competencia iberoamericana, la más importante del Festival de Miami, hay en total 11 filmes:

Woodpeckers de José María Cabral (República Dominicana)

X500 de Juan Andrés Arango (Colombia-Canadá-México)

La madre de Alberto Morais (España-Francia-Rumania)

Las tinieblas de Daniel Castro Zimbrón (México-Francia)

The Death of Marga Maier de Camila Toker (Argentina-Brasil)

El Cristo ciego de Christopher Murray (Chile-Francia)

Monday Nights at Seven de Marty Sader (Estados Unidos)

Jesús de Fernando Guzzoni (Chile-Colombia-Francia)

El Amparo de Rober Calzadilla (Venezuela-Colombia)

El Inca de Ignacio Castillo Cottin (Venezuela)

María (y los demás) de Nely Reguera (España)

Visita la página web del Festival de Miami.




Comienza el Festival de Cartagena

Hoy comienza el Festival de Cine de Cartagena, que terminará el lunes.

Hay una película venezolana en la competencia de largometrajes de ficción, la principal del certamen. Es La Soledad, de Jorge Thielen Armand.

Relata una historia inspirada en la vida del director: la decisión de una familia acomodada de vender una vieja quinta en Caracas, y el problema que eso representa para otra familia, la de las personas humildes que viven allí.

Lee la entrevista a Jorge Thielen Armand en ENCine.


El documental paraguayo-venezolano La voz perdida, dirigido por Marcelo Martinessi, está en la competencia de cortometrajes.

En el Puerto Lab participa un proyecto de Venezuela: Jazmines en Lídice, dirigido por Rubén Sierra. Es la sección del festival dedicada a los filmes en postproducción que buscan impulso para su lanzamiento.

El más antiguo de América Latina

El Festival de Cartagena se realizó por primera vez en 1959. Es el más antiguo de América Latina. Las competencias están especializadas en cine iberoamericano.

La película de inauguración este año es El silencio de los fusiles, dirigida por Natalia Orozco. Es un documental colombiano sobre el proceso de paz con la guerrilla de las FARC.

En la competencia de largometrajes de ficción participan 10 filmes:

Adiós entusiasmo de Vladimir Durán (Argentina-Colombia)

Arabia de Affonso Uchoa y Joao Dumans (Brasil)

Ayiti mon amour de Guetty Felin (Haití-Estados Unidos-Francia)

El auge del humano de Eduardo Williams (Argentina-Brasil-Portugal)

El Cristo ciego de Christopher Murray (Chile-Francia)

La Soledad de Jorge Thielen Armand (Venezuela-Italia-Canadá)

Mimosas de Olivier Laxe (España-Marruecos-Francia)

Viejo calavera de Kiro Russo (Bolivia-Catar)

Elon nao acredita na morte de Ricardo Alves Jr (Brasil)

Los decentes de Lukas Valenta Rinner (Argentina-Austria-Corea del Sur)

Lee la nota sobre las películas del director de Viejo calavera, Kiro Russo, en ENCine.

En la sección de cine de medianoche será presentado el film portugués El ornitólogo. Una nota sobre el director, Joao Pedro Rodrigues, fue publicada en ENCine.

El festival hará homenaje este año al cineasta tailandés Apichatpong Weerasethakul y a los actores franceses Denis Lavant y Vincent Cassel, entre otras figuras del cine.

Visita la página web del Festival de Cartagena.